¿Qué hacer si un ALUMNO se enoja cuando lo CORRIJO?

Muchos bailarines toman las correcciones como humillaciones.
Cuando eres el maestro o director quisiera realmente ayudarlos pero a veces se toman las cosas de manera personal y hasta pueden llegar a ofenderse.

Pero muchas veces, aunque tengamos las mejores intenciones, es posible que nuestra manera de decir las cosas no sea la indicada.

Si tienes la difícil tarea de dirigir a tus bailarines y te suceden éstas cosas, no te preocupes. ES NORMAL y estas situaciones se viven en los salones de baile muy frecuentemente.

Afortunadamente hay formas de darle un tinte positivo a tus correcciones y hoy quiero compartirte técnicas y tips para corregir a tus alumnos y bailarines de tu equipo.

Para que tus bailarines puedan aprender bien los pasos que les quieres enseñar, necesitas cambiar su forma de pensar.

Si tienes la oportunidad de estar formando a tus alumnos desde NIÑOS, estás a muy buen tiempo para comenzar a inculcarles que las correcciones valen oro!

Podrías, por ejemplo, darles una moneda de chocolate cada vez que corrijan un error que tú le indicaste. Le dirías algo así como: “Anita, tienes la oportunidad de ganar ORO. Sólo tienes que estirar las puntas de tus pies en los saltos…”

De ésta manera ellos irán asociando que TENER ERRORES significa la oportunidad de GANAR algo. Y no la posibilidad de ser regañados o humillados. Dejándoles así una enseñanza positiva que les durará toda la vida. Porque sólo aquellos que pueden reconocer sus errores pueden corregirlos. Por lo que cometer errores está BIEN y no hay que tener miedo a que nos corrijan.

NOTA: Puedes dar cualquier tipo de incentivo en lugar de las monedas de chocolate, algún dulce, una estrellita, puntaje de “buen bailarín”, etc. Tienes que ser creativo. Escribe en los comentarios si se te ocurre otra forma de premio o motivación para que aprendan a tomar bien las correcciones.

Si nuestros alumnos o bailarines son ADOLESCENTES o ADULTOS, debemos decirles que las correcciones son los mayores cumplidos que un profesor puede darles.

Les decimos: “Si yo NO creyera que eres capaz de lograrlo, NO perdería el tiempo corrigiéndote. Lo hago porque CREO en TI y en tus capacidades”…

¡PERO OJO! NO uses esta frase como excusa para justificar tus maltratos o regaños inapropiados. También debes reconocer si tu forma de corregir es hiriente o no tienes paciencia con los procesos de aprendizaje de cada bailarín.

Podemos darle un giro positivo a las CORRECCIONES diciendo primero algo que están haciendo BIEN. Por ejemplo: “Lucrecia tus piernas y pies se ven hermosos, sólo relaja los hombros para verte GENIAL”

Es importante que te asegures de prestar atención cuando corrijan sus errores para darles su merecido elogio y reconocimiento. Alégrate, festeja con ellos, reconócelos en público, aplaude, se efusivo. Así el estudiante asociará CORRECCIONES con ÉXITO.

Al final de cuentas, es imposible no alegrarse cuando alguien de tu equipo está logrando sus objetivos, cada logro que ellos tengan te afecta directa o indirectamente a ti como su director y crecen todos.

Recuerda esto, un buen maestro debe ser un buen LIDER y tú sin duda lo eres y llegarás a ser aún mejor. Siempre y cuando conectes con las emociones de tus alumnos y los MOTIVES en lugar de hacerlos sentir mal con correcciones que puedan llegar a ser malinterpretadas.

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