¿Es malo usar los espejos en clase?

Es muy importante que los maestros comprendan el efecto que pueden tener los espejos, tanto positivos como negativos, y cómo integrarlos mejor en la enseñanza en el aula, para el mejor interés de los estudiantes.

Es fácil desarrollar una «adicción al espejo» cuando se enseña danza. Esto es particularmente evidente cuando se imparten clases de técnicas de nivel inicial.

Principalmente uso el espejo como una herramienta para «reunir» a todo el grupo de forma visual durante el aprendizaje de los movimientos. Por lo general, toda la clase mira hacia el espejo. Yo me paro delante de todos (también frente al espejo) mientras demuestro el nuevo material con los bailarines detrás de mí siguiéndome. Esto me permite ver a los estudiantes mientras simultáneamente hago las señales de movimiento para ayudarlos a través de las partes más difíciles del material.

Este puede ser un uso particularmente eficiente en clases cortas de baile en las que siempre me estoy esforzando por superar mi lección. Sin embargo, he notado un cierto nivel de dependencia en el uso del espejo durante mi enseñanza; confiar demasiado en el espejo puede crear problemas que son perjudiciales para el desarrollo técnico y la imagen corporal de los estudiantes.

¿Cuáles son los inconvenientes del uso del espejo en el aula de baile?

Especialmente cuando trabajo con bailarines principiantes, veo que el reflejo visual de sus cuerpos en el espejo es una experiencia más poderosa que la sensación muscular (consciencia propia) que sentimos al realizar un movimiento. En estas circunstancias, un bailarín «sale de su cuerpo» hasta el punto de que no puede aprender a confiar plenamente en su propio sentido perceptivo. Y sin acceso total a esta información de movimiento, el crecimiento de un bailarín puede verse obstaculizado.
La investigación muestra que los espejos en las clases de baile pueden contribuir al desarrollo de una imagen corporal deficiente para los bailarines.

A menudo, los estudiantes más avanzados serán más críticos con su cuerpo en el espejo porque tienen un ojo más desarrollado para identificar las debilidades técnicas. Pero de igual manera, luchan por negociar entre el reflejo bidimensional de su cuerpo en el espejo y su cuerpo tridimensional en movimiento. Estar pendientes de todo esto puede hacer que un bailarin vea su cuerpo como un objeto, el cuál comparará con los demás en la sala. Todo este proceso deshumanizante puede causar estrés, autoevaluación negativa y, en última instancia, una imagen corporal deficiente.

Enseñar con espejos puede retrasar el desarrollo de las habilidades técnicas de un bailarín, especialmente en la frase de aprendizaje más lenta donde los estudiantes encuentran mucho tiempo para mirar su reflejo.

Cuanto más se centran en las posiciones individuales, es menos probable que aprendan el flujo del movimiento y las conexiones musculares que el bailarín necesita para un avance técnico fluido. Recuerda que no todos los estudiantes tienen la madurez y la objetividad para usar el espejo de manera constructiva.

La consejera de danza Julia Buckroyd, profesora emérita de la Universidad de Hertfordshire en el Reino Unido, informa que la mayoría de los estudiantes adolescentes no pueden ver una imagen precisa de sí mismos en el espejo. No pueden desprenderse de su reflejo para beneficiarse plenamente de la información que proporciona realmente el mismo.

Entonces, ¿qué debe hacer un profesor de baile?

El espejo es una presencia tradicional en las aulas de baile, pero no debe darse por sentado. Debemos reconocer que cada estudiante desarrolla su propia relación con el espejo, una relación basada en muchos factores. Estos pueden incluir:

-Si un estudiante individual ha recibido capacitación previa con el uso de un espejo

-Qué nivel de material se enseñó

– Qué expectativas individuales puede tener un estudiante al inscribirse en una clase de baile

-Si un estudiante se compara habitualmente con otros en el aula.

– Si va a dar shows y sólo aprende las coreografías de frente a su reflejo y no tiene una buena percepción espacial.

Esta relación con el espejo es compleja y única para cada estudiante; Debido a esto, los instructores debemos usarlo como una herramienta de trabajo temporal y adaptada a las diferentes necesidades según el nivel de los alumnos.

Si bien la mayoría de los estudiantes prefieren usar el espejo en la clase de baile y sienten que es una herramienta crítica para apoyar durante el avance técnico, como maestros necesitamos tomar decisiones sobre si lo usaremos o no, y cómo lo usaremos. Aquí hay algunas técnicas prácticas que he encontrado útiles:

-Aliente a los estudiantes a aprender a confiar en la retroalimentación propioceptiva proporcionada por el movimiento; en última instancia, es la forma más confiable y constante de información que debe usar un bailarín.

– Evita tú también ser demasiado dependiente del espejo en tu enseñanza. Si no lo está utilizando, y es posible, cúbrelo con una cortina, muévelo o cambia la orientación de los estudiantes en la sala.

– Desarrolla formas de enseñar material de movimiento que no dependan del espejo. La investigación ha demostrado que si un espejo no está presente en el aula, solo la mitad de los estudiantes lo extrañarán, y algunos incluso se sentirán aliviados de que no esté allí.

– Conoce a tus estudiantes, sus necesidades individuales y sus estilos de aprendizaje. Edúcalos sobre cómo usar el espejo de manera constructiva.

– Presenta el espejo como una de las muchas herramientas de enseñanza que se pueden usar en el estudio, pero explica que no es esencial.

– Integra tantos otros métodos como puedas en el aula para explicar conceptos técnicos que incluyen imágenes y señales rítmicas y verbales.

– Cuando uses el espejo en tu enseñanza, encuentra formas de reducir el «tiempo de observación» para los estudiantes a quienes les gusta detenerse frente a ellos, puesto que este comportamiento puede afectar cómo se siente cada bailarín sobre su imagen corporal.

– Mantente atento a cualquier estudiante que parezca desanimado mientras usa el espejo y redirije su rostro hacia ti para evitar una autoevaluación negativa.

– Si eliges usar el espejo, sé consciente del por qué lo está haciendo. Sé estratégico y selectivo. Edúcate sobre el poder del espejo en el aula y usa esta información para desarrollar las técnicas de enseñanza que crearán un ambiente de enseñanza óptimo en el aula de baile para formar bailarines que saben sentir y conectarse con su propio cuerpo sin tener que ver lo que están haciendo.

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