¿Hasta qué edad se puede comenzar a bailar?

El baile generalmente está asociado con juventud, derroche de energía, buena salud, escenarios, competencias, buen estado físico, clases intensas y cansadoras. En fin,  jovialidad en su máxima expresión. 

Y podría decirse que hay una gran medida de veracidad en todo esto, pero es un gran error pensar que éstas características se refieren a una mera cuestión de edad.

 Lo que voy a decirte puede sonar un poco a cliché pero: ¡Nunca es tarde para comenzar a bailar!. Y en esta nota voy a explicarte exactamente a qué me refiero.

 Realmente bailar no tiene nada que ver con edad y capacidades físicas, bailar es una actividad que en esencia se realiza para satisfacción y placer propio.

 Simplemente hay una mala interpretación social sobre las opciones que existen al realizar esta hermosa actividad.

 La primera es creer que para bailar “hay que comenzar desde muy pequeños”, porque solo así desarrollaremos un cuerpo ideal para ser bailarines y que llegada cierta edad se acabará nuestro tiempo para dedicarnos a ello para siempre. El error de pensar así tiene que ver con que, éstas condiciones están limitadas a aquellos pocos bailarines que quieren ser profesionales y dedicar su vida a hacer sólamente eso (que son la minoría considerando la cantidad de humanos que bailan) y que buscan principalmente desempeñarse en escenarios o shows y/o a la danza técnica, deportiva y competitiva. Como lo son el ballet y los bailes de salón (ballroom) que tienen una tendencia más perfeccionista que emocional o artística (siendo éstas últimas las cualidades propias de la danza que bailamos la mayoría y que nos hacen sentir bien).

 Otro pensamiento errado es el de asociar juventud con facilidad de aprendizaje. Está comprobado científicamente que aprender nuevas destrezas o conocimientos no es un proceso meramente racional sino que también involucra un fuerte impacto emocional para su fácil impregnación en la memoria, en el corto y largo plazo. Todos recuerdan aquellos hechos que les hicieron vivir emociones fuertes, pero pocos recuerdan lo que aprendieron en la clase aburrida clase de trigonometría en sexto grado de primaria. Dicho de otra manera, si te apasiona la idea de aprender a bailar, esa misma pasión hará que la nueva información se archive en tu cerebro con cierta facilidad y que tu cuerpo responda de una manera óptima, sin importar la velocidad con la que aprendas los nuevos pasitos.

 La característica principal que podríamos destacar del baile es que nos hace sentir bien, ya que al hacerlo nuestro cerebro segrega serotonina, dopamina y oxitocina (denominadas las hormonas de la felicidad), entonces, lejos de tratarse de un deseo de desempeñarnos en el ámbito profesional, lo que buscamos realmente es sentirnos bien. Apagar nuestra mente, apartarnos de la aburrida rutina y olvidarnos los problemas del día a día. Y esto es algo que fácilmente podemos encontrar tanto en un salón de danza, como en una fiesta, o tomando clases privadas o a distancia. 

 Otra particularidad de bailar es que nos empuja a fortalecer relaciones y a ampliar nuestro círculo social. Y al tratarse de una forma de comunicación que no requiere palabras, sino movimientos, es un lenguaje que trasciende fronteras de edad. Como maestro de baile he visto niveles de homogeneidad en grupos de edades tan diversas como no he visto en ningún otro grupo de otras actividades. Lo que me da la certeza y seguridad para afirmar que “para el baile no hay edad” y que bailar es un lenguaje universal que rompe barreras.

 Muchas personas padecen dolores físicos de diferente índole. Generalmente por lesiones , problemas de malnutrición, edad o falta de actividad física. Pero el baile, lejos de ser una posible carga que incremente tus dolencias, tiende a ser el antídoto a las mismas, porque no olvidemos que mientras aprendes y te diviertes, estás al mismo tiempo haciendo ejercicio. Logrando así fortalecer tus músculos y también oxigenar tu cerebro mientras las defensas de tu cuerpo comienzan a hacer un mejor trabajo sobre tu organismo en general. 

 Algo también mágico de bailar es que puedes confrontar la soledad y la depresión, llegando a dominar estos problemas y superandolos al 100% en la mayoría de los casos. Puedes ver una nota más en detalle aquí—} COMO CURAR LA DEPRESIÓN CON BAILE

 Puedo asegurarte que muchos de mis alumnos han mejorado su estilo de vida desde que comenzaron a bailar, sin mencionar que varios de ellos llegaron a mis clases porque el doctor le había recomendado comenzar con una actividad suave, como hacer danza o yoga.

 Finalmente, si con todo lo que te he dicho aún no te sientes convencid@ y todavía crees que es un poco tarde para comenzar, es posible que tu problema sea más bien el miedo. Te invito a romper paradigmas y a obrar en contra de lo que tu mente siempre ha creído que es la verdad. Para que de esa manera puedas comprobar por ti mism@ que eres capaz de bailar sin importar la edad que figure en tu documento de identidad. Aquí puedes leer sobre 5 TIPS PARA SUPERAR EL MIEDO DE EMPRENDER ALGO NUEVO.

 Recuerda que el miedo es algo bueno, en la medida que nos ayude a sobrevivir, pero cuando se trata de una clase de baile, creeme, no hay nada que temer. Al final de cuentas no hay nada más peligroso que desperdiciar nuestro valioso tiempo de vida y llegar al final de nuestros días sin haber hecho aquello que queríamos. No dejes para dentro de 5 o 10 años lo que puedes comenzar hoy. Al final de cuentas, es mejor hacerlo ahora y llevarte la hermosa experiencia pase lo que pase y cueste lo que cueste, a que tener que confrontar el amargo sabor del arrepentimiento en unos años cuando seas aún mayor.
¡EL MEJOR MOMENTO PARA COMENZAR A BAILAR ES AHORA!

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