¿Cómo debo corregir a mis alumnos?

Lo importante que tenemos que saber a la hora de comunicarnos, es que para decirles un error a nuestros alumnos o para recalcarles que tuvieron una falla, generalmente les decimos la palabra «NO» , les decimos : «No, eso estuvo mal», «no, no es así», «no, va de nuevo», «no, eso es incorrecto», etc.

Hay muchas formas de aclararle a tu estudiante que tuvo un error, pero quiero dejar en claro que decir ésto no es necesario ya que la palabra NO por sí sola tiene una connotación negativa, que puede hacer que inmediatamente tu alumno entre en un estado emocional negativo, que sienta rechazo, que algo está mal, o que no sirve para la tarea en cuestión.

Entonces lo que podemos hacer es evitar decir la palabra NO yendo directo al grano. ¿A qué me refiero?  Te doy un ejemplo. Acaban de hacer un ejercicio, el alumno se equivocó y en vez de decirle: «No, eso estuvo mal», le dices: «estuvo bien pero la próxima vez vamos a tratar de (por ejemplo) flexionar las rodillas». Entonces ya no se va a bloquear enfocándose en que tuvo un error, sino que su cerebro se enfocará directamente en la información que necesita corregir, o sea «flexionar las rodillas».

Otro ejemplo sería decirle: » Eso estuvo muy bien, pero vamos a hacer que se vea genial! Para eso vamos a tratar de flexionar más las rodillas». Ahora entonces tu estudiante va a sentir que lo único que tiene que hacer para que «verse genial» es aplicar la flexión de rodillas, o sea que, lo que ya está haciendo se ve bien pero ahora se va a ver genial. Entonces de ésta manera lo estarás motivando, que es la mejor manera de educar.

Por otro lado, algo que yo también utilizo mucho en mis clases, es decirle que lo que vamos a hacer, lo haremos «solo por diversión». Por ejemplo: «Vamos a tratar de flexionar un poquito más las rodillas, por diversión, no te preocupes si no sale, sólo vamos a divertirnos». De esa manera lo que haces es ayudar al cerebro del alumno a no sentir la presión, primero, de que se pueda llegar a equivocar y que tendrá que ponerse a corregir algo, lo que puede tornarse frustrante. Y segundo, que le provoquemos una emoción negativa por estar cometiendo errores mientras se toma todo muy en serio. Entonces de esa manera vas directo al grano y tu alumno no se distrae con la palabra NO.

A pesar de que tu seas una persona muy clara en la enseñanza que quieres impartir, para que tú puedas lograr tu objetivo lo que es realmente importante es que te enfoques en las emociones de las personas, en sus sentimientos, porque como humanos siempre vamos a tener primero un sentimiento y en una muy pequeña dosis será la lógica la que ayude a entender y aprender algo nuevo.

Todo se resume en la metodología premio o castigo. Si como humanos nos sentimos muy mal, estamos distraídos o vivimos algo que nos esté bloqueando y se nos castiga, no podremos aprender ni absorver nueva información. Por el contrario, si se nos da motivación, será mucho más fácil entrar en un estado receptivo y de buena predisposición al aprendizaje. Así que, como maestr@, es tu tarea darle prioridad a las emociones y sentimientos de tus queridos alumnos.

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